¡Celebra con nosotras nuestro 150 aniversario!
Las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada nos preparamos para conmemorar el 150 aniversario de nuestra Congregación con la Eucaristía de apertura el 21 de febrero en Moncada (Valencia).
¡Te esperamos !

Queridos hermanos y hermanas: Paz y bien

La celebración de los 150 años de nuestra Congregación es motivo de profunda alegría y nos une en una misma acción de gracias al Señor por el don recibido: la Fraternidad.

M. Francisca, en su búsqueda constante de fidelidad a Dios y sostenida siempre   por   su   misericordia,   acogió   una   llamada   profunda   que transformó por completo el beaterio que la recibió. Con Francisco como maestro, hizo suya la propuesta de fraternidad y emprendió un camino desafiante de vida en común, un camino que implicó riesgo, novedad y también dolor. Sin lugar a dudas, aquella respuesta generosa dio origen, ante  todo,  a  una  corriente  imparable  del  Espíritu:  vida,  renovación, comunión fraterna, fecundidad… Una corriente que ha perdurado y se ha  enriquecido  a  lo largo  de  estos  150  años  gracias  al  don  de  tantas hermanas y hermanos, hasta llegar a ser esta Fraternidad amplia, plural y multicultural que hoy conocemos como Familia HFI.

La audacia de M. Francisca para transformar el beaterio es para todos motivo de gratitud y, al mismo tiempo, una invitación a revisar nuestra manera de vivir la Fraternidad. Nos sentimos orgullosas de este legado. Seguir a Jesús en fraternidad —una fraternidad sencilla, acogedora— es nuestro sello de identidad. Una fraternidad al servicio de los pobres.  Sin embargo, nuestro mundo nos muestra una realidad de confrontación y división que nos cuestiona y nos desafía.

Precisamente por ello, se nos ofrece una oportunidad: compartir en nuestro centro, en nuestra fraternidad estos interrogantes que pueden ayudarnos a reflexionar y a soñar juntos. ¿Qué rostro de fraternidad queremos ofrecer? ¿Qué tipo de fraternidad necesita hoy nuestro mundo, tan dividido, tensionado y falto de entendimiento? ¿Qué gestos cotidianos pueden hacer visible una fraternidad real y no solo teórica?

¿Cómo acompañamos a quienes se sienten al margen o invisibilizados?

No podemos permitir que nuestra identidad fraterna se diluya. Necesitamos   valentía   y   decisión   para   recuperar   nuestra  esencia.

Necesitamos apostar por el cuidado de nuestras relaciones, por el encuentro, por la cercanía, la escucha y la construcción paciente de la comunión.

Al celebrar estos 150 años de historia, sentimos que el Espíritu nos impulsa a volver a lo esencial, a ese sueño de fraternidad que encendió el corazón de M. Francisca y que sigue siendo hoy nuestra mayor riqueza. Con gratitud y esperanza, renovemos el deseo de caminar juntos, de sostenernos mutuamente animados por la fuerza del Evangelio vivido en comunidad.

Este  año,  de  manera  especial,  nos  invitamos  como  la  samaritana  a acercarnos al “pozo” para encontrarnos con Jesús, que en el diálogo con él  nos sintamos transformados e invitados a ser fraternidades vivas que caminan con esperanza.

Las actividades que realizaremos a lo largo del año, deseamos que nos ayuden a fortalecer la fraternidad, de manera que podamos ofrecerla a quien llame a nuestra puerta.

Con María sigamos alabando a nuestro Dios porque confía en cada una de nosotros para cuidar y actualizar nuestros vínculos fraternos como herencia recibida de M. Francisca.

Fraternalmente sus hermanas.

Celia Tena Marín
Mª José Alamar Lloret
Elsy Kandamkulathy
Carol Paredes Rondón
Belinda Serrao
Cruz Mª Pérez Carmona
Elisa Tortonda Zarzoso